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Blog de Rosario Pancorbo

jueves, 23 de febrero de 2017

"En la calmada noche"


Luka Sulic - Clair de Lune (Debussy)

“Nunca es tarde…” 

Y entonces me desvela y me revela: la ternura de un verso y el recuerdo de los besos que guardo…

Tantas veces, tan inmersos en el devenir cotidiano, olvidamos lo real, lo importante… El movimiento que da sentido a nuestra alma, a nuestra efímera vida. Por "aquello" que nos encadena en un suceder de notas sin sentido…

Ahora, desvelada de sombra  y consciente del momento que soy, con esta entrada inauguro, este año, mi blog. Y me repito: “Nunca es tarde…” 

Mi alma es latente y constante, como aquella preciosa estrella de  John Keats. Con el deseo de seguir latiendo.


Este poema, que a continuación viste de gala mi blog, es de mi querida amiga Ana María Serrano Piedra.  Dulce Pintora que matiza de vida los lienzos del tiempo. Poetisa despierta que timbra constantes de tinta.



Pintura: Ana Mª Serrano Piedra. 


sábado, 17 de septiembre de 2016

Una mañana...




Cuidas al detalle cada gesto y cada instante, para que la melodía no respire, sino viva y trascienda como tú, como luciérnaga manifiesta que inunda su propia oscuridad…

Quiero descubrir cuánto amor cabe en tus manos, colmadas en seda y entregadas sin tiempo, fuentes de un corazón apasionado, que dejando al mío extasiado queda en suspenso…


Trasciende “una mañana…”

Jimmy Lawlor





Texto: Rosario Pancorbo

domingo, 13 de marzo de 2016

Carta 12ª a Gustav Mahler




Él, impregnó con su música mi alma... y surgieron de ella estas emociones, plasmando una leyenda soñada:

Susurras mis nostalgias que se elevan y te buscan, al tiempo descienden en travesía enamorada y perdida. “Mi sístole y diástole”ahora tú...

Él lo sabe, y también me lo susurra, triste y hallado mi corazón que me habla de un amor bello en un día claro, azul como su mirador... Mirador sangrante de pena contenida, búscame en el infinito, allí me encontrarás. Vestidura blanca me ciñe en tu laureado sueño, en tu ascenso a mí. 

Soy la brisa que te besa y pasa brevemente por tu recuerdo enamorado, enamorado de tanta pasión concebida ahora. Siente mi marcha silenciosa, aprecia el dolor del deseo airado por tenerte en disfunción de tiempos a contratiempos torpes, que olvidan tu nombre y el mío... pero no temas, que nuevamente volveré a plañir tu amor... Mi amor.

Eres a quien amé, al que amé antes de contemplar y admirar. Vivías en mí y no sabía de ti. 
En distintas épocas hemos soñado la misma entrega; una entrega de marfil pulcra, clara como esas uvas versadas por Neruda, para ella, como una melodía inventada hace tanto tiempo... 

Conjunción perfecta de arte, ocaso soñado al alba también, en ese malva de mis sueños que tiembla en el crespúsculo de dos vidas paralelas y tan soñadas, que de la fuerza y pasión de no vivirse se diluyen en distancia. Se apagan con el silencio dilatado de recuerdos serenos de dos almas que sucumben enamoradas.

Has tejido fantasías hilando destellos de armonías musitadas, me has coronado en tu corazón, sin conocerme, ¡obviando tanto! Llegaste con tu corazón desgastado al plantel de mi vida, sucumbí a ti, asciendo ahora y no me dejarás caer…

Tanto amor sientes, que sin pensar abandonarías toda vida en ti. 
Sin rodeos mi amor tornasola, ahora puedo marchar, y no me dejarás caer...

Te amo en el ascenso y en el descenso, sí, en tu sístole y diástole, resido en ti, y para siempre tú en mí.

Para el tejedor de notas: junto a tu música amada se pudo leer la tinta de mi alma...

P.D. El tiempo, siempre el tiempo… da y quita razón, más quita que da, y da aquello que no queremos llevar y llevamos aquello que no queremos quitar…

Este jeroglífico me lleva por el camino de la determinación, y me da razón para saber ahora, como diría el Profesor Atilio (Roberto Benigni en “El tigre y la nieve”) en su clase de poesía, tú fuiste: “un tranvía con retraso…” Pero un tranvía entusiasta. 
Gracias por las rosas; por su belleza, por su dolor y por su enseñanza.

Esta carta no quería quedar presa, te doy la libertad y, con ello, me libero.
Texto: Rosario Pancorbo. 

viernes, 11 de marzo de 2016

Réquiem...



Recuerdo cuando se transformaba la sangre en música, y corría a gran velocidad por todo mi ser...
Espero no agotar toda mi energía en "Liberame Domine" para poder llegar, consciente, al paraíso...

P.D. Y como decía el amante de las notas: "mantendrás vivo en el tiempo aquello que mantengas vivo en el alma..."

Mañana le concederemos unos dignos latidos de voz a una obra que duerme, latente, sempiternamente en el corazón.










martes, 8 de diciembre de 2015

Amor de Cristal...



Michael Buble - Always On My Mind

Te llevo conmigo en un  papel tintado de verso que guardé entre algodones con mucho cuidado, desentendida de todo miedo, sabiendo que ni las tormentas inclementes borrarían esta tinta enamorada… y ese papelito se hizo duradero como el cuero, dando paso al lino, a las virutas de madera, a la fortaleza de hierro, a las caricias de lana y a los atardeceres en bronce…

Los pasos que perdidos se entretuvieron, encontraron en el camino del norte la arcilla que moldeaba tus labios a los míos, y tuve la suerte de comprobar que la negrura delirante del viento no dejó su mácula, y desde entonces te llevo conmigo…
Algunas mañanas junto a la fría plata de aluminio tropiezo con un te quiero, y entre constantes de acero se asoma la seda y el encaje que liga nuestros cuerpos parando cualquier momento.

Tallados en marfil han quedado los últimos recuerdos que condensan entre tantas y tantas sensaciones: lágrimas furtivas, reproches diluidos en segundos infinitos, corazas que mitigaron corazones silenciosos… 

Pero hoy el tiempo nos concede un suspiro más que cristaliza desde ayer, y sé que ha guardado con celo: eternas risas entre coralina, los besos de soslayo, el hurto del aroma ajeno, la taza que espera, silenciosa, toda la madrugada a que se ilumine nuestra cara, y la falsa candidez de una triste escarcha celosa que no amenaza, pues para nosotros se transforma en gotas de rocío, en gotas de esperanza.


Texto: Rosario Pancorbo. 

sábado, 17 de octubre de 2015

Luz de Mariposa...





Te imagino subiendo nuestra ladera, allanándome el camino, entre las flores amarillas y violetas…

Cerca, pero no a mi lado, sigues contando los aviones que me sobrevuelan como si no estuviera muerta…

Aquí reposo bajo un cielo azul junto a los pájaros que ya no me temen, parte soy de ese sonido y  zumbido al que yo ya no temo…

No parezco muerta cuando la mariposa me visita… No parezco muerta cuando la mariposa me visita y me atraviesa… 


Soy parte de esta tierra, de esta hierva y de esta roca… soy sombra,  más muerta hallo infinidad en tu paso, en tu tacto y en tu beso; y allí soy, vivo eterna entre el sonido de tu recuerdo, entre los pasos y tu camino.


No parezco muerta cuando la mariposa me visita… Cuando la mariposa me ilumina.



Texto: Rosario Pancorbo.


jueves, 3 de septiembre de 2015

Tú no me conoces...


Porque te hice de pedacitos de grandes historias y de amores insondables; 

de luces sin sombras, de sueños despiertos y de hada sin cuento... 

porque te hice de grandes amores a corazón descubierto y, sin embargo, tú no me conoces...